Francisco Camps (imputado operación Gürtel)
1- LOS CIUDADANOS, ¿DE QUÉ NOS PODEMOS REIR POR NO LLORAR?
Una oportuna pregunta que, ya muchos, nos empezamos a formular en relación con la forma tan típica y graciosa que nuestros Jueces tienen de impartir la Justicia y todo ello debido a que, tras una hipotética andadura democrática de más de tres décadas, nos podemos partir de risa los españoles quedándonos, al mismo tiempo, estupefactos e incrédulos con el tan cacareado ESTADO DE DERECHO (propio de las democracias), al conocer la sentencia impartida por un tan alto tribunal (Superior de Justicia de la Autonomía Valenciana), en relación con el denominado “Caso Gurtel” y su famosa trama de corrupción.
Exhonerando de toda culpa a los supuestos autores de administrar, con inusitada largueza, los fondos públicos en favor de personajes tan típicos y contaminantes como el “Bigotes” y Cia quienes, a fuerza de medrar en política, introduciéndose con dádivas y regalitos en los círculos afines al poder político establecido, han logrado convertir, ayudados por los Jueces, claros cohechos, en pingües beneficios económicos para ellos salpicando con este fango, incluso, al mismísimo Presidente de la Generalitat Valenciana quien, no pudiendo demostrar el no haber sido partícipe en la corrupta trama, ( por trecemil cochinos euros), amparado y arropado en la sentencia de este supuesto AltoTribunal de Justicia que, como se ha demostrado, estaba compuesto y presidido por personajes privilegiados de una carrera como la Judicial, amigos de los encausados y nombrados, no por méritos profesioinales sino por tejemanejes políticos a dedo, ha supesto un serio revés a la confianza que los ciudadanos debemos depositar en nuestras Instituciones, provocando lágrimas de indignación.
Después de esta exhibición de cinismo y mala praxis jurídica, ¿a qué conclusión podemos llegar los desilusionados ciudadanos con este sistema al que, impropiamente, se empeñan en seguir llamando democrático los políticos y toda la coreografía mediática que les acompaña en sus fatídicas actuaciones? ¿Se tratará, quizás, con esta sentencia, de ofrecer una nueva promoción turística del gobierno Camps para atraer a la Comunidad a más personajes de estos que, con torticeras prácticas, son capaces de lucrarse y desestabilizar, al mismo tiempo, democracias tan jóvenes como la nuestra? Que nos explique ahora, quien pueda, a los españoles, si podemos seguir confiando en el correcto funcionamiento de los pilares donde se asienta la DEMOCRACIA. Nuestros impresentables políticos, con estas desgraciadas actuaciones, están incitando constantemente a la gente, en estos tiempos de crisis que corren, a seguir creando tramas por su alta rentabilidad sin riesgos.
9 de agosto del 2009

No hay comentarios:
Publicar un comentario