Vistas de página en total

jueves, 10 de abril de 2014

    PROLEGOMENOS PARA UNA JUSTIFICACION DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA

                                                                      PARTE I

En el panorama de la Municipalidad, como Institución más próxima a la ciudadanía, por desgracia, son pocos en nuestra España, los que han entendido la necesidad que tenemos de que, transcurridos ya más de veinticinco años de andadura democrática, sea aprobada, definitivamente, la asignatura pendiente de nuestra joven democracia, consistente en la reforma de las Administraciones Locales, cambiando su Ley de Régimen Local y Reglamentos, para que se pueda hacer realidad la Democracia Participativa, con sus  Foros de la Participación y todo aquello que conlleva la famosa Agenda 21 Local.

Hoy por hoy, podemos afirmar, sin equivocarnos ni un ápice que, al tercer estamento en que deben asentarse los poderes del Estado, en España, la Democracia aún no ha llegado. Y para decir esto, me baso en que, si el poder centralista de Madrid fue capaz de desgajarse en diecineve Autonomías, a las que fueron transferidas toda clase de competencias y recursos, la democrática intención de acercar la Administración a los ciudadanos, ahí se quedó ya que, según parece, al sistema de partidos y su férrea partitocracia, una vez encontrada la fórmula para meter en la política a todos cuantos estaban deseando colocarse o colarse en ella, no pareció interesarles ya el seguir profundizando más en el desarrollo de todos y cada uno de los principios de la Carta Magna y de su correcta y exhaustiva aplicación, en aras a que la Democracia no fuera la Representativa, que conocemos, sólo por aquello de que, cada cuatro años, nos convocan a las urnas sino para que, esa otra Democracia, llamada Participativa, encontrara, también, el cauce ancho y constitucional adecuado, en parangón con los demás estamentos del Estado si, ¡de verdad!, los ciudadanos queremos que, una reforma (pendiente) de las Administraciones Locales y de la Ley que las regula, produzca los efectos de eficacia deseados en las mismas y, todo ello para que, el esperanzador proceso iniciado con la muerte de Franco, acabe enterrando, definitivamente, todo dictatorial vestigio y devuelva, efectivamente, al movimiento asociativo ciudadano, el control del gasto público, a través de una real participación, (por este procedimiento), en la gestión de la cosa pública a la luz del día y en beneficio exclusivo  de la ciudadanía.

Todo esto en virtud de que estamos en condiciones de poder afirmar, rotundamente, de que la Democracia Representativa de los Partidos, sin la PARTICIPATIVA de los ciudadanos y sus Asociaciones, no es tal ya que si, la Dictadura franquista creó unas férreas estructuras que beneficiaron, exclusivamente, a los adeptos al Régimen, la llamada Democracia española, ha sido capaz de crear la más formidable de las partitocracias con estructuras , aún, más cerradas y férreas, si cabe, que las franquistas ya que, desde un principio, acogió en sus filas a lo más granado del caciquismo antañón  dando, en su escasa andadura, origen a los mayores escándalos y corrupciones, por los rápidos enriquecimientos y cohechos de todos conocidos; indicando la falta de consolidación de un sistema que, se pretende, sea democrático y todo ello porque la realidad es que, los partidos políticos españoles parecen, más que organizaciones de este tipo, auténticas sociedades anónimas, regidas en sus altas esferas, por señores que, en muchos casos, han demostrado, ¡de sobra!, lo poco democrático de sus talantes y conductas ya que han hecho primar unos intereses que, ¡desde luego!, no son los de la mayoría de los españoles y haciendo que,
todavía, aparezca, más pujante que nunca, la españolísima figura del cacique.

Está bastante claro que, la voluntad popular y su capacidad de decisión, sigue secuestrada porque las elecciones, cada cuatro años, con los americanos y mediáticos métodos aplicados, resultan una pantomima cruel y la realidad es que, esa formidable partitocracia, con la crisis de las ideologías, (aunque sigan recurriendo hipócritamente a ella) está de espaldas a la ciudadanía, actuando en un guión, carente de argumento e incapaz de enganchar a nadie. Por tanto, los ciudadanos hemos de volver los ojos a lo que ocurre en una Institución tan genuina como los Ayuntamientos, (la más cercana a los administrados), detentadora natural, que debería ser, de muchas de las competencias y recursos en manos, hasta ahora, de Administraciones que resultan, todavía, distantes de la ciudadanía, cual son las Autonómicas, reclamando ya una Ley de Régimen Local nueva sin que se olviden de recoger en ella, puntualmente, la hispana tradición políticamente participativa de los ciudadanos (de la que nos debemos sentir los españoles orgullosos) ya que, no en vano, en nuestro territorio,  se acuñaron, por primera vez, los conceptos de Ayuntamiento y concejal pues,  antepasados nuestros, reunidos en los célebres Concejos medievales, mucho antes que el resto de los europeos, aprobando leyes y normativas, supieron defender, democráticamente, su bienestar y derechos frente a reyes y tiranos en favor de sus comunidades y ciudades.

Cuarenta años de dictadura y varios siglos de monárquicos absolutismos, es posible que hayan propiciado el debilitamiento de los principios participativos en la sociedad española pero, por suerte, ya tenemos una generación entera nacida en democracia y acostumbrada, por tanto, a tomar decisiones en movimientos asociativos, cada vez, más frecuentes de apreciar en el panorama cívico español, que no permiten que nadie les gobierne o les imponga arbitrariedades de ninguna clase, en un magnífico espíritu de solidaridad y desprendimiento, al sacrificarse por el bienestar común, sin percepción alguna de compensación económica. Es menester, pues, que el panorama social español y su tejido asociativo, encuentre muchos  enamorados de la idea de devolver a los españoles el control de las municipalidades y su gasto público, a través de un potenciado movimiento asociativo  vecinal, que debe encontrar cauce y acomodo, por derecho propio, en el desarrollo de las leyes que faltan por implantar en España y para que la Constitución la podamos asumir todos como nuestra definitivamente, comulgando con los principios democráticos.

lunes, 3 de marzo de 2014

¡¡¡QUE NO NOS CUENTEN MILONGAS!!!




DEBATE DEL ESTADO DE LA NACION EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Ciertamente que los españoles nos podemos preguntar, sin lugar a dudas, con perplejidad: ¿CÓMO ES POSIBLE QUE, CON TANTA LIGEREZA Y FALTA DE ADECUADA RESPUESTA POLITICA Y POPULAR, EL PARTIDO QUE SOSTIENE AL GOBIERNO DE LA NACIÓN, HACIENDO MAL USO, EXCLUSIVAMENTE, DE SU MORBOSA Y DAÑINA MAYORÍA ABSOLUTA PARLAMENTARIA, ANTE LOS PROBLEMAS QUE AQUEJAN A UN, CADA VEZ, MAYOR NÚMERO DE ESPAÑOLES, EN DOS AÑOS QUE LLEVAN GOBERNANDO, NO HAYAN SIDO, NI MEDIANAMENTE, CAPACES DE SOLUCIONAR NI ¡MUCHO MENOS! ENCONTRAR TODAVÍA ARGUMENTOS FIABLES PARA EXPLICAR, NI TAN SIQUIERA, MÍNIMAMENTE Y CON HONESTIDAD, CUAL ES LA REALIDAD Y DIMENSION DEL DRAMA HUMANO Y ECONÓMICO QUE SEGUIMOS PADECIENDO?

Es notorio e indiscutible que, pese a las manipuladoras maniobras de ocultación, tergiversación y disfrazamiento de resultados y datos económicos aportados por los Populares para hacernos creer que ellos, ahora, son los auténticos salvadores de una España (según afirman repetidamente) hundida por los socialistas predecesores en el gobierno, instalados y aferrados tan cómodamente a una ignominiosa falsedad al obligarnos a aceptar que, tan sólo en dos años, han conseguido ya sacarnos de lo que se han empeñado en denominar hipócritamente «CRISIS del Gobierno Zapatero», viendo luces de salida en túneles inventados por ellos y cuando, ineptos y faltos de entendimiento, no paran de alardear de esta falacia en un tan corto espacio de tiempo poniendo de manifiesto estulticia e ineptitud, porque todos los españoles sabemos ya ¡de sobra! que, la única realidad palpable y constatable, por desgracia, es la por ellos creada: un formidable «río revuelto» donde los peces gordos del PP y todos sus adláteres, han estado nadando a sus anchas, engordados por un desgobierno lleno de corruptos que, hasta el momento, lo único que ha conseguido es aumentar, hasta límites desconocidos, ¡hace muchos años ya en España!, la desigualdad por la aparición en nuestro panorama económico nacional de muchos millones de pobres y parados con las secuelas del hambre y la miseria que campea ya por todas partes sin que nadie haga nada por evitarlo y cuando en escena aparecen loas grandes fortunas amasadas sobre el empobrecimiento de esa ya , más que enorme masa de españoles que nada tienen por haber sido ignominiosamente esquilmados y engañados.

Con mala fe y desmemoriados nos quieren hacer creer a los españoles que, hasta que no desbancaron al socialismo del gobierno, fueron desconocedores del desastre económico que encontraron al que, cómodamente y con machacona insistencia, en todos los medios a su alcance, llaman “HERENCIA RECIBIDA” ocultando inmoralmente, como se ha demostrado, que el supuesto déficit del Estado que tanto airearon, en ellos, tuvo una enorme y participativa complicidad ya que, la mayoría de las Autonomías y Ayuntamientos, gobernados por el PP, como se ha sabido, crearon un impresionante agujero presupuestario con despilfarros, malversaciones y corrupciones varias, que dieron al traste con los recursos que debían haber ido a parar al desarrollo económico y bienestar de los ciudadanos en vez de a los bolsillos de tantos políticos y aprovechados afines que fagocitaron enormes cantidades dinerarias de las plusvalías generadas por el falso desarrollo que, en ocho años, instaló el más equivocado de los gobiernos del popular Aznar en España agravado, posteriormente, por el ingenuísmo del gobierno socialista de Zapatero, al no haber sabido prever la que se avecinaba en el mundo de la economía global y no pinchar a tiempo la enorme BURBUJA INMOBILIARIA en la que el PP basó, exclusivamente, una bien pergeñada propaganda que, gracias a esa tremenda estafa nacional lanzada a los cuatro vientos que, gracias al “denominado “milagro Aznar” España era la novena economía del mundo y la tercera de Europa, adelantando a Italia, incluso, en desarrollo.

Un sueño que sumió a los españoles en una falsa ensoñación, en una vana ilusión que se ha convertido en la peor de las pesadillas ahora, porque no debemos pasar por alto que, durante los dos consecutivos gobiernos del «Popular» Aznar, no se supo aprovechar el tirón que para las economías europeas occidentales supuso el reiterado descenso de los tipos de interés del Banco Central Europeo y, por tanto, del coste del dinero a la baja para propiciar, a cambio, el más falso de los desarrollos económicos conocidos posibles, que supuso el “pan para hoy” de aquellos días pero el hambre para el mañana que no es, ni más ni menos, que la actual padecida ahora por millones de españoles porque se ha cifrado, únicamente, en favorecer el endeudamiento de muchas familias españolas con hipotecas constitutivas de una tremenda BURBUJA INMOBILIARIA, con muchos ladrillos y pisos, por un lado, pero, por otro, facilitando al mismo tiempo y gracias a la tan alabada bajada de impuestos (mal hecha al constituir el IRPF el principal objetivo de la misma) que, esta medida alentadora del consumo, fuera inútil al ser absorbida, rápidamente, por una inflacción incontenida que favoreció una pérdida de competitividad importante, que hizo realidad el déficit de la balanza de pagos española y que se resistieran las inversiones del capital extranjero. Factores que adquieren una dimensión especial, fácil de comprobar, por otra parte, cuando no se aplicaron medidas de inversión en tecnología y formación profesional que hubieran aumentado la fabricación de productos de alto valor añadido y cuando la temporalidad de las políticas de empleo era la tónica dominante y estaba regida por una alta tasa.

Hecha esta sucinta exposición de en qué consiste esta amarga realidad que nos han obligado a padecer a un gran numero de españoles estos tan desaprensivos gobernantes, debemos decir claramente y en alta voz en todos los foros habidos y por haber pero, ¡sobre todo! en las urnas, que lo sucedido hasta ahora, no es lo que se merece el sufrido y esforzado pueblo español porque, principalmente el Partido Popular, tienen mucho que responder en esta CRISIS eludiendo hipócritamente y con mala fe su culpabilidad sin dejar de considerar, también, la responsabilidad del gobierno Zapatero al pecar de ingenuo y no tomar medidas al creer que no nos iba a afectar con tanta seriedad el empeoramiento de la economía global en el mundo en que estábamos insertos y tan “ricamente” apalancados y aferrados a la burbuja inmobiliaria, que Aznar creó, pensando que jamás nos iba a estallar nunca y tan estrepitosamente

Es histórica y palpable la traición de Rajoy al pueblo español por la mentira en que se ha instalado, desaprovechando y abusando, a todos los efectos, de esa mayoría absoluta que los españoles, equivocadamente y por desgracia, como se ha comprobado, le otorgaron en su día escudándose, para justificar su ineptitud, en una inventada HERENCIA recibida, que está resultando no ser tal ya que, este Presidente del gobierno, utilizando las mismas técnicas heredadas de su predecesor en el cargo, aumentando sus malos resultados en agravios y quebrantos, para todos los ciudadanos pero, en especial, para aquellos que creyeron en sus mentirosas promesas incumplidas, nos ha conducido al peor de los periodos de nuestra reciente historia al retrotraernos a pasadas situaciones de carencias y restricciones, por no haber querido hacer buen uso de la mayoría absoluta en una democracia que, gracias a su desmadrada acción, se ha convertido en la más injusta e ignominiosa de las dictaduras, que no nos merecemos los sacrificados españoles.                    
(c) Manuel Guzmán 2014

lunes, 20 de enero de 2014

ASUNTO NEYMAR: MAYÚSCULA ESTAFA

FOTO: David Ramos


¿Se puede permitir en un país, supuestamente en crisis, como España, que una Sociedad deportiva barcelonesa malgaste noventa y cinco millones de euros en contratar a un jugador de fútbol como Neymar?

Si esto es así, como realmente aparece desvelado en prensa nacional esta mañana, ¿qué legitimidad o garantía nos ofrece un gobierno que, basándose en una representación de mayorías absolutas, nos tiene ahogados y malviviendo a cada vez más españoles?

Un fuerte contraste que nos obliga, con responsabilidad, a plantearnos la incomprensibilidad de las políticas económicas suicidas desarrolladas, hasta ahora, con fórmulas de un gobierno que obedecen a ideologías egoístas, respondiendo más a intereses muy concretos, que llevan a subvertir el equilibrio que debería imperar en una sociedad justa donde, al ser los recursos cada vez más escasos y difíciles de allegar, la equidad y la redistribución de la riqueza obliga a que sea ésta la prioridad para cualquier gobernante que se precie de tal. Lo contrario, tal como está ocurriendo, es una ESTAFA y un atentado a lo que nos merecemos los españoles hartos de un sacrificio impuesto que vamos descubriendo, ¡ya de sobra!, a quienes está beneficiando. 
        
(c) Manuel Guzmán 2014