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jueves, 7 de julio de 2011

REFLEXIONES EN ALTA VOZ VI




6-VICTIMAS DEL TERRORISMO 

MANIPULADORA DESFACHATEZ 

Es curiosa la dimensión que esta etiqueta o denominación está tomando en el ámbito mediático o político, aunque los españoles no sepamos ya muy bien a qué o a quienes se está refiriendo tal término porque, ¡mucho me temo! que, tras este fenómeno, se estén ocultando, como siempre, unas inconfesables intencionalidades que, por desgracia, tienen indiscutíblemente mucho que ver con bastardas apetencias de poder que, últimamente, nos tienen ya bastante hartos a la inmensa mayoría de los españoles puesto que ¡no hay derecho! a que, con base en este tema, casi exclusívamente, el Partido Popular -en la oposición por propios méritos- se escude, en increible campaña electoralista, detrás del legítimo dolor, padecido por cientos de víctimas del terror en nuestro pais, para jugar con sus sentimientos, lanzándolas a la calle en alegre festolina excursionista (por ellos financiada) para reivindicar ¿qué, exactamente?; porque yo creo que ni los propios manifestantes lo saben pues, al prestarse, sin condiciones, a este sucio juego pepero, están obviando, olímpicamente, al resto de los españoles que, solidariamente, un día, nos sentimos víctimas con ellos porque, potencialmente, en cualquier momento, podemos llegar a serlo tambien. 

Partiendo de este hecho irrefutable, los españoles no podemos consentir por más tiempo que una Asociación de Víctimas, se irrogue estos derechos en exclusividad porque nos pertenecen a todos y que, ¡mucho menos!, se preste al juego partidista de una oposición que, en la sombra, intriga para aceder al poder de nuevo sin propuestas interesantes que ofrecer ni argumentos más convincentes que el especular con el dolor de unas víctimas del terror en beneficio propio. 

Tampoco deben pasar por alto estas Asociaciones de Víctimas del Terrorismo que al prestarse a que, tan víllmente, las utilice el PP, están solidarizándose con la desfachatez de unos políticos que, sin justificación alguna y sin el consentimiento del Parlamento (lugar donde reside la soberanía popular), un desgraciado día, llevaron a España a participar en una de las más injustas guerras que, recientemente, la humanidad ha conocido ampliando, así, las posibilidades de actuación de un nuevo terrorismo no actuante, hasta entonces, en nuestro pais, que fué causa de la mayor de las masacres conocidas, llevadas a cabo en Europa por grupos de esta calaña. 

En conclusión, debo quedar constancia en este esrito de que, buena parte de la culpa de que hayan aumentado, lamentablemente, las víctimas del terror en nuestro pais, la tiene la irresponsabilidad de un partido político como el Popular que, ¡además!, ha medrado lo indecible por hacer que las esperanzas, depositadas por los españoles en el Gobierno de la Nación (para que temine el terror por la vía del diálogo y la negociación con ETA y su entorno político) se frusten irremediablemente, a pesar de ser uno de los más firmes deseos de la inmensa mayoría del pueblo español, corroborado en su momento por todos los gobiernos de una Europa unida y multitud de Organismos internacionales y naciones amigas del mundo, incluido el Vaticano. 

¡¡Señores políticos del Partido Popular!!, sepan que los españoles no somos tontos y que, lamentablemente para Uds, han quedado perfectamente retratados. 

REFLEXIONES EN ALTA VOZ V






5-¿GOLPE DE ESTADO? 

Por paradójico que parezca y a tenor de lo que los españoles venimos observando, no ya por lo mucho que los medios de comunicación están vertiendo sobre el funcionamiento del Poder Judicial, en general sino, en especial, por el llamado Tribunal Constitucional, podemos colegir, perfectamente, que se está tramando un auténtico golpe de estado porque, aparcado inexplicablemente el tema de la constitucionalidad del famoso Estatuto Catalán, en una vía muerta, hemos podido llegar a saber que hay una intencionalidad descarada para que así sea puesto que, esta alta Institución del Estado, está compuesta por “estómagos agradecidos” y obedientes a las dos facciones políticas mayoritarias de este pais y porque, tambien, sus ideologías (se ha visto bien claro) priman sobre los principios fundamentales de Justicia y Equidad, que deberían imperar en todo Alto Tribunal que se precie de tal. 

Ancladas, sus señorías, en los, trístemente célebres, años de la Dictadura Franquista, haciendo un alarde exhibicionista de ignorar la realidad histórica territorial de España, no saben ni cómo interpretar o, ¡mucho menos!, aplicar una supuesta Ley de Leyes, que se empeñan en llamar Constitución porque, realmente, no hay por donde cogerla desde el momento en que siguie siendo el resultado de un PACTO entre fuerzas políticas actuantes en el año 78 y cuyo refrendo por el pueblo español fué pura farsa, ya que los ciudadanos de a pié, no supimos !ni qué votabamos! en aquella ocasión, llena de intrigas y asechanzas entre un conglomerado de politicastros cuyos únicos méritos para colocarse o, ¡mejor dicho!, colarse en la política, eran los servicios prestados al anterior Régimen, el haber corrrido delante de los “Grises” o haber disfrutado de aquellos famosos exilios en paraisos a sus medidas durante varias décadas. 

Como resultado de todo aquello tenemos el batiburrillo ideológico que, presidido cláramente, por el testamento político de Franco de que, a su muerte, “TODO QUEDABA ATADO Y BIEN ATADO” , nos da la clave para entender lo que está pasando en España actualmente, donde un falso sentido de lo que es la DEMOCRACIA, nos ha dado como resultado un peculiar y curiosísimo sistema de gobierno llamado, pomposamente, “de las Autonomías”, que guiadas desde Madrid, por la férrea dictadura de dos Partidos mayoritarios en un poder, descaradamete repartido, mantienen la centralista y ciega visión de los atípicos absolutismos reales que impiden y seguirán impidiendo el armónico desarrollo de los pueblos de España desde su autogobierno y libre iniciativa que nos lleve a todos, sin excepción, a la prosperidad y desarrollo. 

¿Qué son, realmente, estas Autonomías? ¡Nada que ver! con la composición y formas de gobernarse de los antiguos territorios peninsulares pues, sencíllamente, a imagen y semejanza y como auténticos remedos de aquellos famosos “taifas” morunos,aparecen,las Autonomías asaltadas por los beneficiarios de los acuerdos perpetrados en Madrid y plasmados en “un contrato blindado” al que se empeñan en llamar CONSTITUCION, ¡nada menos!, viviendo opíparamente con sus camarillas o cortes, enriqueciéndose a manos llenas, en una vergonzosa armonía y alternancia de permanencia en el poder, conformando el sistema de gobierno más caro que pueblo alguno haya conocido y que ha dado pie a que se establezca el mayor de los derroches y despilfarros presupuestarios pudiendo asegurarse, al ponerse de manifiesto esta circunstancia, que se confirma la apreciaciación de que los españoles no supimos lo que votamos en aquel año 1978 y, las consecuencias, las estamos pagando, ahora, los de siempre ya que, las enormes plusvalías de los descarados y sucios negocios inmobiliario-financieros, desarrollados en España por un régimen seudodemocrático, no nos han dejado a la inmensa mayoría de los españoles, ni las migajas para poder sobrellevar la CRISIS; ¡sobre todo!, a los más pobres que empezamos a ver crudo el futuro, no ya nuestro sino el de las próximas generaciones de españoles que, a duras penas, seguirán naciendo en este país.



Las Autonomías han sido las oficinas de colocación de miles de desvergonzados y aprovechados favorecidos por el anterior Régimen y por este nuevo que, secuestrando la democracia, ha quitado la palabra al pueblo que debería ser el único soberano en unas elecciones que, efectuadas cada cuatro años, no dejan de ser una cruel pantomima de la auténtica expresión de la voluntad popular, faena que es animada y expoleada por unos medios de comunicación adocenados, no dejando de ser una especie de la “VOZ DE SU AMO”, puesto que, al aparecer, se registran como sociedades anónimas, regidas por todos los que se han forrado ya, al amparo de las prebendas, repartidas desde Madrid por un Régimen Partitocrático, de corte estalinista, a juzgar por lo poco democrático de sus estructuras, dominadas por esos famosos “barones de sus cúpulas” quienes, disponiendolo todo, sin control de unas bases sólidas y fuertes, demuestran el poco apoyo popular que necesitan para mantenerse en el omnímodo poder, como un auténtico alarde por perpetuar las consecuencias del golpe de Estado y beneficios, para la camarilla, que el DICTADOR FRANCO, dejó perfectamente atados y ¡¡bien atados!!. 

(c)Manuel Guzmán

 

REFLEXIONES EN ALTA VOZ IV




4-MINORÍA DE EDAD 

Es indiscutible que tal apreciación es el mal que se desprende de la consideración que, en los ámbitos políticos, nos están aplicando a los españoles estos partidos que tenemos en liza, exclusivamente, por el poder en una nación como la nuestra, acostumbrada, durante siglos de enfrentamientos, a demasiadas guerras haciendo que los ciudadanos desconfiemos de un sistema político, mal llamado democracia, donde se detecta claramente que está aplastado y secuestrado por una abrumadora partitocracia que, enmudeciendo al pueblo soberano para obedecer a extraños intereses, se irroga el derecho, cual la peor de las dictaduras, de querer llevar a ultranza unos planteamientos económico-políticos equivocados que evidencian, una vez más, ante la llamada “CRISIS”, la antañona y no resuelta diferencia de rentas y desigualdades entre los españoles, encubriendo y sirviendo de soporte a un artificio democrático como sistema de gobierno, regido por una CONSTITUCIÓN, facilmente interpretable y amoldable al gusto de quienes, en este país tienen más poder, produciendo el esperpento de una Justicia adocenada, inestabilizadora y desequilibrante que nos lleva a plantearnos la siguiente interrogante: 
Si durante las legislaturas de estos llamados “Partidos Mayoritarios”, se han llenado ¡a reventar! los bolsillos grandes especuladores, al amparo de una seudodemocracia sin ninguna clase de apego o control popular 
-¿A donde han ido a parar las enormes plusvalías y riquezas generadas por tan pingües negocios? 
De todo esto nos hablan bien claro y alto varios indicios, facilmente detectables, porque a la vista están tales como: 
-La enorme acumulación de riquezas en poder de las llamadas “MANOS MUERTAS” 
-La insolidaridad de la acaparación de riquezas, prebendas y beneficios en manos de las que se encuentra más del noventa por ciento de riqueza nacional, representada por «nueve» familias.  
-Las gigantescas plusvalías provenientes de especuladoras operaciones de las llamadas Instituciones Financieras de nuestro país que han visto sus capitales y beneficios multiplicados hasta límites de escándalo. 
(c)Manuel Guzmán 2011

REFLEXIONES EN ALTA VOZ III

3-PUNTUALIZACIONES A UN HECHO DEPORTIVO Y SUS ANALOGÍAS 

Un acontecimiento deportivo: LA COPA EUROPA DE FUTBOL 
Un seleccionador Nacional : Luis Aragonés 
Una selección : la española 

Tres parámetros que me van a dar la pauta para confeccionar una teoría que, a falta de confirmación, más o menos científica, entrará en el ámbito de lo quimérico y que no dejará de ser producto de una mente pensadora. 
Un hecho como el protagonizado por la Selección Nacional de Fútbol Española, destacado en todos los ámbitos de la mundial información, al ganar la Copa de Europa de Naciones, inmediatamente, nos conduce a establecer la realización de un análisis pormenorizado de tal fenómeno, poniendo de manifiesto el cómo se produjo o, mejor dicho, cómo fue posible. 
Es indiscutible, que son varios los factores contributivos a que tal hecho se posibilite entre los que se cuentan: esfuerzo, preparación, entusiasmo, profesionalidad, entrega; elementos que portados, como cualidad, por determinados individuos, ¡qué duda cabe!, si no son descubiertos y aprovechados, para formar equipo, por un selecionador, de nada servirían. 
Tras esta primera reflexión, cabe resaltar especialmente la figura del ENTRENADOR-SELECCIOANDOR. Un hombre con excepcionales cualidades, dotado de gran inteligencia y profesionalidad, volcado en la realización de un proyecto deportivo que, al ponerlo en marcha y obtener resultados victoriosos, consigue reunir en torno a él, una polarización tal de voluntades..., que no solo una afición futbolística sino, tambien, la totalidad de  un país y sus gentes, sin distinción ya de clases, credos o devociones se vuelca, sin condiciones y entusiasmada, a un seguimiento ciego del hombre y su equipo, que tan buenos resultados fue capaz de aportar a la colectividad nacional. 
Hechas estas observaciones primordiales, que no cabe discutir, se me antoja ahora entrar en otra reflexión mucho más importante, ligada a la anterior, atreviéndome a extrapolar esta deportividad, su gestión y resultados al terreno de la POLITICA porque, este trascendente acontecimiento deportivo, trae a mi mente importantes pensamientos sobre el desastre que se observa en la organización de las sociedades (principalmente las occidentales) donde un sistema llamado “democrático”, en torno al que se estructuran y organizan sus gentes, no para de arrojar sobre ellas desaliento y desilusión, llegando a generar défecits y carencias importantes que provocan desigualdad e injusticias. 
Es momento de cuestionarse, ante la evidencia de un acontecimiento deportivo que ha venido a demostrar que, si hay posibilidades de hacer las cosas bien y con inteligencia, desechando tentaciones de egoismos y avaricias, empleando las técnicas de equipo que propician éxitos, con disciplina y austeridad podríamos, los ciudadanos de muchos paises, llegar a cuestionar a nuestros gobernantes y empezar a preguntarnos: 
-Si un solo hombre, como un SELECCIONADOR NACIONAL, fue capaz de realizar y ejecutar, al mismo tiempo, un proyecto deportivo que ilusionó a todo un pais, devolviendo la confianza y felicidad a sus gentes. 
-Si esto fue posible en el terreno de lo deportivo, haciendo que, sin distición de clases o creenncias, se uniera todo un pueblo, como el español, de más de cuarenta y cinco millones de habitantes, en torno a un proyecto ilusionante y eficaz por lo exitoso 
¿¡Cómo, demonios, los políticos son tan ineptos e incapaces de generar el mismo grado de emoción y adhesión ciudadana!? 
¿Por qué, en vez de tanto partido político y tanto derroche presupuestario en elecciones, muchas veces seudodemocráticas, no elegimos sólo a un SELECCIONADOR POLITICO NACIONAL , que se encargue de realizar y llevar a cabo un proyecto, (formando un equipo que enganche), ilusionante, real y verdadero, que solucione con éxito la problemática que , cada vez, atenaza a un mayor número de ciudadanos en el mundo? 
Yo creo que las imágenes televisivas, transmitidas al mundo entero, desde la plaza de Colón de Madrid, donde millones de personas recibían al equipo de la Selección Nacional con su Seleccionador al frente, hablan por sí solas, invitándonos a todos los ciudadanos a reflexionar sobre lo que en el mundo está pasando y sobre la esperanza de que las cosas puedan ser de otra manera a la vista de lo acontecido en España donde, como héroes, al estilo de los mejores tiempos de la antigua Grecia o imperial Roma, se apaludió colectívamente el éxito de todo un proyecto, obra de un hombre como el SELECCIONADOR NACIONAL DE FUTBOL. 

2 de julio del 2008 
 

REFLEXIONES EN ALTA VOZ II






2- ¿ESTAFA COLECTIVA O PATRAÑA POLITICA? 

¿Puede un pais, supuestamente en crisis, como España, permitirse el lujo de consentir, que se malgasten OCHENTA MILLONES DE EUROS, en la contratación de un jugador como Cristiano Ronaldo? Si así fuera, el ministro de Hacienda de un gobierno SOCIALISTA, como el actual, debería dar explicaciones a los millones de españoles a los que nos han obligado a vivir con el cinturón apretado, a punto de ahogarnos y sin posibilidad ninguna de escaparnos. Si tal cosa se produjera y los clubs futbolísticos españoles siguen en esta dinámica de exportar, sin causa, motivo ni razón alguna, millones de euros que hacen falta en el pais, pido a los responsables de estas políticas injustas, que no nos sigan contando más milongas, porque eso significaría que los españoles nos tendríamos que aguantar con todo lo que quiera el puñado de políticos ineptos que han conformado un sistema al que llaman democrático, sin serlo en absoluto. El que no intervengan en la terrible especulación de precios por eso que denominan" libre mercado", nos hace preguntarnos: "eso de libre" ¿a quienes se refiere?, porque , que yo sepa, esta es una de las mayores estafas a la colectividad, consentidas por un gobierno inoperante que, para mayor INRI, es y se llama socialista. 

10 de julio del 2009 

REFLEXIONES EN ALTA VOZ I

Francisco Camps (imputado operación Gürtel)


1- LOS CIUDADANOS, ¿DE QUÉ NOS PODEMOS REIR POR NO LLORAR? 

Una oportuna pregunta que, ya muchos, nos empezamos a formular en relación con la forma tan típica y graciosa que nuestros Jueces tienen de impartir la Justicia y todo ello debido a que, tras una hipotética andadura democrática de más de tres décadas, nos podemos partir de risa los españoles quedándonos, al mismo tiempo, estupefactos e incrédulos con el tan cacareado ESTADO DE DERECHO (propio de las democracias), al conocer la sentencia impartida por un tan alto tribunal (Superior de Justicia de la Autonomía Valenciana), en relación con el denominado “Caso Gurtel” y su famosa trama de corrupción. 
Exhonerando de toda culpa a los supuestos autores de administrar, con inusitada largueza, los fondos públicos en favor de personajes tan típicos y contaminantes como el “Bigotes” y Cia quienes, a fuerza de medrar en política, introduciéndose con dádivas y regalitos en los círculos afines al poder político establecido, han logrado convertir, ayudados por los Jueces, claros cohechos, en pingües beneficios económicos para ellos salpicando con este fango, incluso, al mismísimo Presidente de la Generalitat Valenciana quien, no pudiendo demostrar el no haber sido partícipe en la corrupta trama, ( por trecemil cochinos euros), amparado y arropado en la sentencia de este supuesto AltoTribunal de Justicia que, como se ha demostrado, estaba compuesto y presidido por personajes privilegiados de una carrera como la Judicial, amigos de los encausados y nombrados, no por méritos profesioinales sino por tejemanejes políticos a dedo, ha supesto un serio revés a la confianza que los ciudadanos debemos depositar en nuestras Instituciones, provocando lágrimas de indignación. 
Después de esta exhibición de cinismo y mala praxis jurídica, ¿a qué conclusión podemos llegar los desilusionados ciudadanos con este sistema al que, impropiamente, se empeñan en seguir llamando democrático los políticos y toda la coreografía mediática que les acompaña en sus fatídicas actuaciones? ¿Se tratará, quizás, con esta sentencia, de ofrecer una nueva promoción turística del gobierno Camps para atraer a la Comunidad a más personajes de estos que, con torticeras prácticas, son capaces de lucrarse y desestabilizar, al mismo tiempo, democracias tan jóvenes como la nuestra? Que nos explique ahora, quien pueda, a los españoles, si podemos seguir confiando en el correcto funcionamiento de los pilares donde se asienta la DEMOCRACIA. Nuestros impresentables políticos, con estas desgraciadas actuaciones, están incitando constantemente a la gente, en estos tiempos de crisis que corren, a seguir creando tramas por su alta rentabilidad sin riesgos. 

9 de agosto del 2009 

lunes, 4 de julio de 2011

COMPLEMENTARIEDAD ENTRE PARTICIPACION Y EFICIENCIA

                                                                              
      
Porque nos enfrentamos, ¡cada vez más!, a problemas globales e interconectados hasta el punto de que, lo que parece resultar “sentido común” o doctrina universalmente reconocida puede, perfectamente, chocar con incomprensiones de todo tipo, cuando se trasladan al ámbito de lo social; teniendo en cuenta, tambien, que la unanimidad, al existir las alternativas, no se puede dar porque aparecen como diferencias a los planteamientos que, hasta entonces, habían venido barajándose.

El tema, pues, no viene definido ya por la capacidad de “vender” soluciones sino, más bien, por la de compartir definiciones de problemas para que aumente la legitimidad del camino que lleva, desde esta primigenia definición compartida, a una sitruación considerada ya por todos, como mejor que la anterior.

Dificilmente se podrá avanzar si no se abre el debate y se discuten y comparten costes y beneficios, alternativas y soluciones con el conjunto de la sociedad en el mejor de los intentos para que, cada vez más, la gente sea capaz de aceptar y compartir decisiones que, incluso, puedan afectar negatívamente alguno de sus intereses al considerar ya, sin discusión y como legítima, la vía por la que se ha llegado a tomar esa decisión.

Desde este punto de vista, EFICIENCIA Y PARTICIPACION no son contradictorias sino absolútamete complementarias, perdiendo peso cuantas objeciones establecimos al hablar de resistencias o prevenciones ante las posibilidades de una participación popular directa, si queda bien entendido que es, precísamente, una falta de participación la que acaba deteriorando el sistema con todos estos efectos señalados, al aparecer con más fuerza el concepto de que resulta imprescindible  la ampliación del consenso social de muchas decisiones, en evitación de que aumente la erosión de bastantes de las Instituciones representativas y la desconfianza que generan estas circunstancias en la ciudadanía, tan frecuente de apreciar, por lo general, últimamente.

Así, cuando hablamos de PARTICIPACION lo estamos haciendo con referencia no ya a aquellos grupos más organizados o intereses afectados sino, más bien, al conjunto de la población afectada, directa o indirectamente, por una decisión que se traduce a mecanismos para la consecución de una ámplia implicación social, apareciendo en nuestro panorama participativo, junto a otra cualquier otra fórmula, LOS CONSEJOS CIUDADANOS, pretendiendo compartir la complejidad de las decisiones públicas entre el máximo de ciudadanos posible, utilizando  diferentes fórmulas y reglas, tales como nuevas tecnologías de la información y comunicación, con la vista puesta en construir el viejo ideal de la democracia directa.

Aparece, pues, como realidad papable, el hecho de que caminamos hacia una nueva era donde el abordar la REGENERACION DEMOCRATICA DE LA ADMINISTRACION se impone como necesaria y a pesar de lo sorprendente que pudiera parecer este concepto puesto que, a la Administración, tradicionalmente, se la viene considerando como el ámbito de la racionalidad o de la especialización; tareas, todas, referidas a una ejecución puntual que, casi nunca, ha sido considerada como, más o menos democrática, en la determinación de las mismas. 

Queda establecida, pues, una diferencia esencial entre ADMINISTRACION y DEMOCRACIA, consistiendo en que, esta última, no se fija en cómo hacer las cosas sino, principalmente, en qué es lo que hay que hacer. Expresión de una finalidad pública a partir de la articulación de unas preferencias, manifestadas por los miembros que forman la Colectividad, que nos llevan a plantearnos la cuestión fundamental de: 

 

¿POR QUÉ DEMOCRATIZAR LA ADMINISTRACION? 

Partiendo del hecho de que, en la Administración, solo hay cabida para profesionales y no para políticos ni para ciudadanos, y teniendo en cuenta de que la Democracia Representativa clásica se interpreta como un proceso que empieza y acaba en unos ciudadanos capaces tanto de escoger racionalmente entre candidaturas políticas, con ofertas en competencia, como de vigilar sus actuaciones y valorar si merecen o no la renovación de su confianza, cerrando un círculo en el que la Administración no aparece para nada, sifgnifica que, ésta, debe estar aislada del debate político, marginándola para que no interfiera en el juego político que se produce entre gobernantes y gobernados. 

Un utópico sistema que hace aguas por todas partes ya que, si la Democracia Representativa no logra ya articular correctamente el juego entre políticos y ciudadanos ¿qué sentido tiene seguir marginando de la Democracia a la Administración? 

La expansión de funciones de las Administraciones Públicas del Estado en sus tres vertientes: Central, Autonómica o Municipal, hace depender su legitimidad de la del propio sistema político y un, principio de separación entre política y Administración, implica que sea la esfera política, exclusivamente, la que defina y acote la legitimidad con la que la Administración puede actuar haciendo que, unas necesidades perentorias de legitimación del sistema político, hagan que, su estabilidad, pase a depender, en buena parte, de la propia legitimidad de la Administración, en un juego que, forzosamente, ha de pasar por la legitimación del sistema político a través de un buen funcionamiento y rendimiento, reforzado por una buena capacidad para desempeñar nuevas funciones. 

De ahí que tengamos necesidad de poner de manifiestro la ineludible responsabilidad de democratizarla por tres fundamentales razones: 

a) Porque es evidente que mejora la propia democracia 

b) Porque aumente la eficiencia y eficacia administrativa 

c) Porque optimiza el rendimiento institucional a través de la potenciación 
del capital social; una cuestión que hemos de tener, siempre, en cuen- 
ta, a la hora de seguir hablando de la participación ciudadana. 

Para entender lo anteriormente expuesto, nada mejor que acudir al símil introducido, en las exposiciones del tema que nos ocupa, por el profesor Miller, porque lograremos, perfectamete, asimilar sus dificultades de presente y valorar, al mismo tiempo, las posibilidades de futuro. 

“La clase magistral”, el “parloteo” o el “diálogo” 

1- Clase “magistral” entendemos que existe cuando lo que se ofrece es un único discurso,dominado y manipulado por una élite y donde, en el mejor de los casos, los instrumentos de participación ciudadana se diseñan a partir de la apatía, la poca accesibilidad o la incapacidad de incorporar opiniones externas. 

En la Universidad ocurre que el profesor o catedrático, declarándose, muchas veces, abierto a la participación, sin descender ni un solo momento de su tarima o cátedra, desplegando una sofisticada oratoria, intimidatopria a veces, corta esta posible participación de raiz, repartiendo al final del curso un formulario que, tras maldecir la apatía de los alumnos, pretende conocer una opinión que, en el mejor de los casos, le ofrece muy poco respeto. 

2- El “parloteo”, por el contrario, define una situación opuesta a la anterior donde ya todo el mundo habla, las expresiones se multiplican anárquicamente y nadie es capaz de canalizarlaspara obtener un resultado concreto. No existe, pues, diálogo ni conclusión siendo, éste, quizás, el resultado de la participación a través de las redes informáticas. 

3- El “diálogo”, en cambio, implica una conversación estructurada, a partir de espacios de conflicto específicos y de partricipación de actores interesados e informados, que participan en un conjunto de limitados asuntos, clarificando posiciones de cada uno de ellos, a través de escuchar y rebatir, comprometiéndose a alcanzar conclusiones operativas. 

De estos tres ejemplos o símiles, se deduce que la participación democrática, debe articularse a través de mecanismos que intenten combinar información-deliberación, así como una capacidad de intervención de los ciudadanos en los procesos de decisión siendo, éste, el momento en el que, el papel de la Administración, juega un protagonismo crucial ya que, para una red limitada de actores, los conflictos se hacen, a la vez, comprensibles y resolubles. 

La participación-diálogo, puede materializarse perfectamente en el espacio administrativo y, de este modo, la democratización de la Administración, contribuye a la mejora de la Democracia de dos principales formas: 

A) - La participación democrática ha de desplazarse de la política a las políticas, realizándose éstas, desde la óptica de concreciones que entiendan los ciudadanos y sobre las que puedan tener conocimientos, opiniones y prioridades consiguiéndose, de esta forma que, cuando la opción política se transforma en políticas concretas, aparece la oportunidad para que exista una efectiva participación ciudadana, haciendo buena la aseveración de que, la Administración, mejora la democracia porque ha propiciado, de esta manera, completar la participación en política con con esa otra, ya aludida, participación en las políticas, con un objetivo muy concreto : el de evitar cualquier mecanismo de participación que no se dirija, explícitamente, a todos los ciudadanos. 

   - Que el diálogo sólo pueda producirse entre un número de personas limitado que dispongan, además, de un interés y una información para hacerlo. 

Esta premisa anterior, constituye lo que ha dado en denominarse RED, haciendo referencia ya a un número de actores que, para cada política concreta, están dispuestos o interesados a participar; cosa que facilita la Administración puesto que permite completar y superar algunos de los límites de la participación universal, con fórmulas más concretas y focalizadas de participación en la RED.


Toda una serie de ventajas que se traducen en que democratizar la Administración:

a) mejora la eficiencia y la eficacia al pasar  de una jerárquica      organización a otra interactiva.

b) favorece la interacción y cooperación entre distintos grupos e individuos en el ámbito de las políticas públicas, propiciando el aprendizaje colectivo puesto que, el intercambio de argumentos y experiencias, puede llegar a hacer compatibles sistemas de creencias que, de otra forma, mantendrían distanciados a grupos de actores. 
(c)Manuel Guzmán 2011

domingo, 3 de julio de 2011

REALIDAD DE LA PARTICIPACION CIUDADANA

    

                                                                       PARTE  III


Es hoy día un hecho que LA PARTICIPACION vende y engancha, adquiriendo un protagonismo del que careció durante mucho tiempo, tanto en el ámbito político como en el ciudadano o académico hasta el punto de convertirse, como fenómeno emergente, en la mejor garantía para hacer funcionar la Democracia pues, va quedando claro que, el contar más a menudo con los ciudadanos a la hora de adoptar decisiones, es el fundamento para que las Instituciones caminen por senderos de rectitud y eficacia.

Tal como quedó esbozado anteriormente, la PARTICIPAION CIUDADANA trata, ante todo, de establecer los mecanismos organizados que permitan escuchar la voz de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones interesándonos, en esta parte, ¡sobre todo!, en las que se toman a nivel local, como organismos a escala menor de gobierno que facilitan :

                   primero-  el desarrollo de instrumentos participativos
                    
                   segundo - abrir el diálogo a la interacción cara a cara
                  
                   tercero - aproximar los temas a los ciudadanos, provocando una mayor
                                 disposición por su parte para implicarse en los mismos y participar.
                

                                                        PROBLEMÁTICAS


La actual política, asi como las sociedades en que se desarrolla ésta, poco o nada  tienen que ver con aquellas sociedades para los que fueron inventados los vigentes mecanismos de representación política porque, por ejemplo, en 1868, cuando se proclama la primera República Española, el 71% de la poblacion era analfabeta y, en 1992, la tasa de analfabetismo se ve reducida a un 5% siendo, en este ámbito educativo, donde se aprecia que el abanico para la población, se amplía enórmemente porque, de uno restrictivo total, se pasa al actual donde, uno de cada tres jóvenes, accede a la enseñanza Universitaria.

Esto es asi, en un contexto occidental donde las formas democráticas de gobierno, llevan funcionando más de ciento cincuenta años teniendo que reconocer que, en los momentos presentes no gozan, precísamente, de su mejor estado de salud por los siguientes motivos : a) dados los altos índices de abstención electoral b) evidente crisis de confianza en las Instituciones y partidos c) incapacidad manifiesta de procesar nuevas demandas y conflictos emergentes. Circunstancias que nos permiten apreciar hoy, ¡sobre todo!, la existencia de temas que, antes, ni se concebía su existencia o posible discusión, entrando a formar parte del terreno de la intervención pública, tales como delitos medioambientales, promoción de igualdad de oportunidades, eventos deportivos, familias monoparentales; entre un sin fin de ejemplos que, junto a una larga serie de nuevos temas provocados por importantes cambios sociales, dan paso a las mejores oportunidades y motivaciones para la participación ciudadana, lo que implica que los incentivos para que ésta se produzca, sean mucho mayores en los asuntos públicos.

Consecuencia de todo lo dicho es que, al tiempo que la influencia política se expande, ésta se vaya haciendo, cada vez, más compleja en el contexto de una vida pública que ya no se puede reducir a simples esquemas ideológicos puesto que, ahora, se encuentra ya repleta de temas que, a veces, resultan hasta contradictorios a los clásicos patrones de derecha-izquierda y con la agravante de no ser, ésta, la única dificultad sino que, por añadidura, existe otra mayor en estos tiempos de globalización, por los que atravesamos ya que resulta dificil el cómo localizar a los responsables no ya de las  políticas sino, tambien, de las tomas de decisiones.

Ante un hecho medioambiental ¿a quien recurrir? si nos encontramos con que existen competencias no ya a nivel europeo sino, tambien, a nivel estatal, autonómico y municipal. ¿Cómo criticar políticas monetarias si, como podemos comprobar,  están regidas y decididas por un Banco Central Europeo, políticamente independiente?

Hechos que nos revelan que, el ámbito de la política que nos afecta a los ciudadanos, abarca más y más ámbitos haciéndose, cada vez más compleja, más dificil de comprender  y de seguir por la sencilla razón de que son muchos más los actores, más los niveles de gobierno y menos los esquemas estables que, unidos al factor tiempo del que disponen los ciudadanos del siglo xxi, nos llevan a la colnclusión de que, si cuentan con algunas horas libres, las necesidades de constante formación constituyen, ¡más que nunca!, nuevas alternativas que compiten en sus determinaciones para ocupar las energías y el tiempo. Dos factores que influyen decisívamente a la hora de pensar en una experiencia participativa de la ciudadanía por diversos factores, entre los que se encuentra como una de las principales causas, el tiempo disponible que  es finito, como  recurso preciado y valioso.

                                            

                                               ESPACIOS PARTICIPATIVOS
                                                              consecuencias

El hecho de que los Ayuntamientos sean instituciones típicas de la democracias representativas, al salir electas de las urnas, no implica que, desde uno al otro polo del planeta, hayan aparecido espacios ciudadanos participativos como experiencias muy interesantes sobre temas que oscilan entre la fijación generalista de prioridades, hasta decisiones extremadamente concretas, referidas al uso de determinados presupuestos o las características de la construcción de un equipamiento público e, incluso, a la mejora de procedimientos para la elección de represetantes.

Estas relidades nos están ya hablando de fenómenos concretos aún muy desiguales pero, cláramente, innovadores y en expansión que se traducen en:  los Jurados Ciudadanos en Inglaterra, los Consejos Ciudadanos, en España así como los presupuestos participativos, puestos en funcionamiento en distintos paises de la América hispana y Europa que, unidos al uso de Internet para experiencias participativas o al desarrollo de la Agenda Local 21 constituyen, conjuntamente, con la complementación de otros mecanismos de consulta ciudadana, tales como encuestas de opinión, de quejas y sugerencias así como de reuniones abiertas al estilo de las audiencias públicas, los procedimientos normalmente empleados ya en muchos Ayuntamientos españoles ocurriendo que, con frecuencia, muchos de los compromisos asumidos en Consejos Consultivos, terminan convertidos en decisiones definitivas.

Una práctica que obedece, por lo general, a factores como: a)  la necesidad de combinar los procesos participativos con los electorales, b) la importancia que pueda tener la presión ciudadana a favor de una mayor participación y, finalmente, c) las preferencias ideólogicas del partido gobernante así como la simple extensión del fenómeno, por puro mimetismo, a otras localidades.

Todo un sistema novedoso que, en realidad, nos viene a reflejar que los, gobernantes, solo cederán espacios a instrumentos participativos que puedan creer controlar y de los que, por tanto, pueda esperarse colaboración activa o pasiva en la tarea de mantener el apoyo electoral de los ciudadanos. Un hecho que revela, políticamente, la importancia de este nuevo elemento en el concierto y mejor desarrollo de la democracia, ¡sobre todo!, en los paises del área occidental con gobiernos, cada vez, más deseosos de mostrar un perfil singular que les permita, con claridad, adoptar una nueva identidad política (sobre todo, en la adopción de los presupuestos participativos) que posibilite una administración pública democrática que quiera hacerse respetar acudiendo, precisamente, a la potenciación de la capacidad de escuchar a los ciudadanos.

Importantísimo factor que influiría, sin lugar a dudas, en los efectos legitimadores de los procesos participativos si se consigue, al mismo tiempo, que la PARTICIPACION se convierta en la auténtica escuela de democracia que contribuya a crear mejores ciudadanos, al encontrar la fórmula para darles voz sin que, los políticos, dejen de ser, global y políticamente, responsables para poder responder en el siguiente proceso electoral, que permitiría mantener un modelo de democracia ámpliamente permeado, con instrumentos de consulta puntuales a la ciudadanía que nos harían avanzar, definitivamente, hacia una especie de reformulación global de los procesos de tomas de decisiones.

Establecidas ya las beneficiosas consecuencias de la participación, movidos por las propias transformaciones de la sociedad asi como de la vida política, es ineludible sentar como imprescindible la necesidad de establecer la pertinentes reformas, con el fin de hacer efectiva la profundización de la democracia en muy diversos terrenos destacando, especialmente, el de las Administraciones Públicas, propiciando una regeneración democrática de las misma que haga inevitablemente posible, la transparencia de su componente político.


                                            INSTRUMENTOS PARTICIPATIVOS


Múltiples son los procedimientos para la puesta en marcha de esta praxis participativa a la que nos venimos refiriendo fijándonos, preferentemente, en los concernientes a España y, en especial, a los, antes, mencionados CONSEJOS CONSULTIVOS Y CIUDADANOS que, junto a otros medios deliberativos, nos llevan a distinguir, tambien,  tres tipos entre los que cabe destacar:

1) los que dan protagonismo a los grupos organizados de la Sociedad. 2) los  que se dirigen, prioritariamente, a los ciudadanos individuales y, finalmente, 3) los que podríamos calificar de mixtos, combinando ambos tipos públicos.

-Los Consejos Consultivos, organizados por criterios sectoriales o territoriales, sirven como interlocutores privilegiados de los Ayuntamientos para debatir todas aquellas políticas que les afectan.

-Importancia creciente adquiere el dar cauce adecuado a la participación de la ciudadanía a
 título individual a traves del uso de las redes electrónicas en un doble sentido : A) las que
 ejercen un mayor control ciudadano de los procesos parlamentarios. B) los usos
 de Internet para establecer redes ciudadanas, con la pretensión de influir en las políticas
 públicas. Interesantes son , tambien, los mecanismos de caracter mixto, donde se
 combina el protagonismo de las Asociaciones, con la participación activa de los ciudadanos
 no organizados.

  La denominada “Cumbre de Río, aporta tambien, instrumentos participativos importantes
  que  son las: encuestas, consejos, audiencias y, finalmente, LOS PRESUPUESTOS
  PARTICIPATIVOS.    

Una cuestión se plantea, inmediatamente, tras el rápido análisis de este fenómeno de la participación ciudadana que no es, ni más ni menos, que la de si es necesaria la participación al afirmarse, con machacona insistencia, de que tenemos ya democracia.

Un sí rotundo se desprende de todo lo anteriormente expuesto y de un pertinente estudio de los procesos electores de los que, fácilmente, se pueden llegar a deducir los siguientes INCONVENIENTES:

Que las vías de representación existentes, separan, más que acercan, a representantes y representados.

El exceso de ritualismo, hace que los actuales canales de representación dificulten, cada vez más, la participación real de la inmensa mayoría de los ciudadanos que componen anónimamente la ciudadanía.

Las elecciones se celebran cada X años y, durante el periodo que media entre una y otra, no existen mecanismos que hagan rendir cuentas al representante elegido de lo que hace o de lo que ha hecho con la legitimacón recibida.


Como consecuencia de lo cual, las Instituciones reciben un cheque en blanco para hacer y deshacer, sin que los ciudadanos, entre elección y elección, puedan desarrollar su capacidad de opinar.

Los partidos, en una democracia como la española, construida en unos momentos de debilidad  de éstos, por la sencilla razón de que habían salido de una dictadura, la legislación les otorgó un peso casi absoluto, relegando otras fórmulas de participación tales como la de Iniciativa popular legislativa, Agrupaciones de electores, referendum.

Los partidos políticos se encuentran agusto y de acuerdo con las necesidades del momento en que se gestaba la democracia en España, cuyo guión montaje, parte de una Constitución que reserva un papel marginal al resto de las fórmulas políticas de participación.

Una cuestión que produjo un notable déficit en las vías de participativas ciudadanas, que refuerzan el notable distanciamiento actual de la ciudadanía con respecto a la política que impiden, en España, seguir progresando democráticamente y avanzar en la necesaria profundización de la democracia.

Inconvenientes que han tratado de paliarse a base de corregir las evidentes  insuficiencias de las vías participativas formales acudiendo a tímidas y parciales modificaciones en los sistemas tradicionales de representación y participación :  a) reforma de los sistemas electorales, combinando fórmulas proporcionales y mayoritarias, como medidas para conseguir una mayor implicación de los electores en la selección de los candidatos y que éstos, a su vez, acentuen, de esta manera, la responsabilidad, como representantes, ante la ciudadanía.   b) Mejora y selección de los candidatos a elecciones, a través de primarias. c) Sistemas de listas abiertas.

Por otra parte, se ha aprendido a comunicar con la contratación de costosísimos sistemas a base de técnicos y herramientas propias de la información tales como boletines, radios, TV, etc., y, tambien, con la utilización de encuestas, estudios de opinión que han venido a incrementar, sensíblemente, ingeniosos sistemas que tratan de propiciar los contactos y la recepción de señales o consignas por los ciudadanos, entre los que se encuentran las ventanas electrónicas, teléfonos de información y recepción distando, aún, bastante de conseguir el ideal de democracia que necesitamos y a la que no debemos dejar de aspirar los ciudadanos, plénamente convencidos de que DEMOCRACIA quiere decir, ante todo, deliberación, reflexión y conocimiento de todos sobre lo que hay que hacer puesto que, si se quiere, ¡ de verdad!, que los ciudadanos participemos y entendamos las limitaciones de una accion de gobierno, es indispensable y, de todo punto, necesario que se creen MARCOS DE DEBATE Y DECISION que vengan a facilitar esta labor, complementaria e ineludible, de los ciudadanos decidiendo al lado de las Instituciones.

Procedimiento que permitiría arbitrar ya mecanismos de democracia directa que facilitarían   sin trabas, a los ciudadanos, la participación en procesos concretos de decisión, recogidos en nuestra Constitución, en los Estatutos de las distintas Autonomías y, tambien, en muchos de los Reglamentos Locales :  REFERENDUM  E  INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR, sobre los que cabe decir al respecto que, en España, la vigente normativa no facilita demasiado el frecuente empleo de estos mecanismos ya que como, anteriormente apuntábamos, esto no fué posible  por la debilidad, precísamente, de unos partidos políticos que, a la hora de realizar la llamada “TRANSICION”, no quisieron redactar con precisión, unas reglas democráticas que permitieran, sin cautelas, su uso.

Conocida ya la trayectoria del desarrollo o andadura de nuestra joven democracia, podemos analizar, sin rodeos, las dos caras o vertientes que estos procedimientos democráticos nos ofrecen, con sus respectivas dificultades o problemáticas, evidenciando que no son nuevas las resistencias o prevenciones ante la conveniencia o bondad de un aumento de la participación popular directa por las siguientes razones:
                                                                            
                                                                              (1)

                                                              La participaión en sí

A- Porque la participación aumenta la lentitud en la toma de decisiones puesto que implica que la consulta haya de hacerse a más gente y tener que aceptar más puntos de vista, haciendo todo más complicado y largo.  
    
B- La participación aumenta los costes en la toma de decisiones porque, en esta operación, hay que dejar participar a mucha más gente, aceptar sus diferentes puntos de vista así como modificaciones en proyectos y encarecimientos de costes.
    
C- No incorpora valor añadido a la decisión porque, por lo general, se trata de la participación de personas carentes de conocimientos sobre la mayoría de los diversos temas analíticos que rodean las decisiones públicas.

D- Provoca un exceso de particularisamos porque, a la hora de abrir un proceso decisional a la gente,  habría que contemplar una particularización de la problemática que se debate, posibilitando la irrupción  de la defensa de intereses particulares, lo que hace que, todo esto, unido a que la participación solo puede tener en cuenta el corto plazo, erosiona Instituciones y parrtidos.

                                                                                  (2)
  
                                                                sobre los participantes

Los ciudadanos, de hecho, no quieren participar ya que no desean implicarse en procesos complicados y fatigantes en los que acaban convirtiéndose cualquier tipo de decisiones públicas.
Tampoco, cuando participan, lo hacen de una manera constante impidiendo, por tanto, un funcionamiento regular de las instancias participativas, al ser los flujos de presencia tan irregulares.
      
Los que están dispuestos a participar resulta que son, por lo general, los mismos que constituyen una minoría que siempre está presente pero que, dificilmente, podemos considerar como repesentativa del conjunto de la ciudadanía.
En momentos de conflicto, sólo los ciudadanos demuestran una mayor predisposición a
colaborar participando, ¡sobre todo!, cuando no están de acuerdo aunque, difícilmente,
este tipo de participación reactiva, siempre existente, la podamos llegar a considerar como palanca que ayude a mejorar o profundizar en democracia.

Finalmente hemos de destacar que, frecuentemente, los ciudadanos que pretenden participar, únicamente se representan a ellos mismos o defienden intereses muy particulares entendiendo que, su participación, no favorece los intereses de la generalidad ciudadana.


Dada cuenta de las realidades que se presentan en los procesos participativos ciudadanos, debemos mantener el convencimiento, a pesar de estos inconvenientes descritos, que es absolútamente necesario seguir avanzando en la búsqueda y experimentación de nuevos mecanismos de participación como vía de consolidación de la democracia y su capacidad para resolver los problemas que genera la convivencia colectiva, de dos principales maneras:

A) Demostrando, por un lado, que no son conceptos contradictorios democracia y participación sino que, antes bien, son conceptos complementarios.

B)  Por otro lado, buscando y experimentando instrumentos,vías o mecanismos de participación que eviten o, como mínimo, reduzcan los riesgos existentes y minimicen los problemas anteriormente expuestos llegando a la más absoluta afirmación de que existe una    complementariedad  entre eficacia y participación.

(c)Manuel Guzmán 2011