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domingo, 3 de julio de 2011

REALIDAD DE LA PARTICIPACION CIUDADANA

    

                                                                       PARTE  III


Es hoy día un hecho que LA PARTICIPACION vende y engancha, adquiriendo un protagonismo del que careció durante mucho tiempo, tanto en el ámbito político como en el ciudadano o académico hasta el punto de convertirse, como fenómeno emergente, en la mejor garantía para hacer funcionar la Democracia pues, va quedando claro que, el contar más a menudo con los ciudadanos a la hora de adoptar decisiones, es el fundamento para que las Instituciones caminen por senderos de rectitud y eficacia.

Tal como quedó esbozado anteriormente, la PARTICIPAION CIUDADANA trata, ante todo, de establecer los mecanismos organizados que permitan escuchar la voz de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones interesándonos, en esta parte, ¡sobre todo!, en las que se toman a nivel local, como organismos a escala menor de gobierno que facilitan :

                   primero-  el desarrollo de instrumentos participativos
                    
                   segundo - abrir el diálogo a la interacción cara a cara
                  
                   tercero - aproximar los temas a los ciudadanos, provocando una mayor
                                 disposición por su parte para implicarse en los mismos y participar.
                

                                                        PROBLEMÁTICAS


La actual política, asi como las sociedades en que se desarrolla ésta, poco o nada  tienen que ver con aquellas sociedades para los que fueron inventados los vigentes mecanismos de representación política porque, por ejemplo, en 1868, cuando se proclama la primera República Española, el 71% de la poblacion era analfabeta y, en 1992, la tasa de analfabetismo se ve reducida a un 5% siendo, en este ámbito educativo, donde se aprecia que el abanico para la población, se amplía enórmemente porque, de uno restrictivo total, se pasa al actual donde, uno de cada tres jóvenes, accede a la enseñanza Universitaria.

Esto es asi, en un contexto occidental donde las formas democráticas de gobierno, llevan funcionando más de ciento cincuenta años teniendo que reconocer que, en los momentos presentes no gozan, precísamente, de su mejor estado de salud por los siguientes motivos : a) dados los altos índices de abstención electoral b) evidente crisis de confianza en las Instituciones y partidos c) incapacidad manifiesta de procesar nuevas demandas y conflictos emergentes. Circunstancias que nos permiten apreciar hoy, ¡sobre todo!, la existencia de temas que, antes, ni se concebía su existencia o posible discusión, entrando a formar parte del terreno de la intervención pública, tales como delitos medioambientales, promoción de igualdad de oportunidades, eventos deportivos, familias monoparentales; entre un sin fin de ejemplos que, junto a una larga serie de nuevos temas provocados por importantes cambios sociales, dan paso a las mejores oportunidades y motivaciones para la participación ciudadana, lo que implica que los incentivos para que ésta se produzca, sean mucho mayores en los asuntos públicos.

Consecuencia de todo lo dicho es que, al tiempo que la influencia política se expande, ésta se vaya haciendo, cada vez, más compleja en el contexto de una vida pública que ya no se puede reducir a simples esquemas ideológicos puesto que, ahora, se encuentra ya repleta de temas que, a veces, resultan hasta contradictorios a los clásicos patrones de derecha-izquierda y con la agravante de no ser, ésta, la única dificultad sino que, por añadidura, existe otra mayor en estos tiempos de globalización, por los que atravesamos ya que resulta dificil el cómo localizar a los responsables no ya de las  políticas sino, tambien, de las tomas de decisiones.

Ante un hecho medioambiental ¿a quien recurrir? si nos encontramos con que existen competencias no ya a nivel europeo sino, tambien, a nivel estatal, autonómico y municipal. ¿Cómo criticar políticas monetarias si, como podemos comprobar,  están regidas y decididas por un Banco Central Europeo, políticamente independiente?

Hechos que nos revelan que, el ámbito de la política que nos afecta a los ciudadanos, abarca más y más ámbitos haciéndose, cada vez más compleja, más dificil de comprender  y de seguir por la sencilla razón de que son muchos más los actores, más los niveles de gobierno y menos los esquemas estables que, unidos al factor tiempo del que disponen los ciudadanos del siglo xxi, nos llevan a la colnclusión de que, si cuentan con algunas horas libres, las necesidades de constante formación constituyen, ¡más que nunca!, nuevas alternativas que compiten en sus determinaciones para ocupar las energías y el tiempo. Dos factores que influyen decisívamente a la hora de pensar en una experiencia participativa de la ciudadanía por diversos factores, entre los que se encuentra como una de las principales causas, el tiempo disponible que  es finito, como  recurso preciado y valioso.

                                            

                                               ESPACIOS PARTICIPATIVOS
                                                              consecuencias

El hecho de que los Ayuntamientos sean instituciones típicas de la democracias representativas, al salir electas de las urnas, no implica que, desde uno al otro polo del planeta, hayan aparecido espacios ciudadanos participativos como experiencias muy interesantes sobre temas que oscilan entre la fijación generalista de prioridades, hasta decisiones extremadamente concretas, referidas al uso de determinados presupuestos o las características de la construcción de un equipamiento público e, incluso, a la mejora de procedimientos para la elección de represetantes.

Estas relidades nos están ya hablando de fenómenos concretos aún muy desiguales pero, cláramente, innovadores y en expansión que se traducen en:  los Jurados Ciudadanos en Inglaterra, los Consejos Ciudadanos, en España así como los presupuestos participativos, puestos en funcionamiento en distintos paises de la América hispana y Europa que, unidos al uso de Internet para experiencias participativas o al desarrollo de la Agenda Local 21 constituyen, conjuntamente, con la complementación de otros mecanismos de consulta ciudadana, tales como encuestas de opinión, de quejas y sugerencias así como de reuniones abiertas al estilo de las audiencias públicas, los procedimientos normalmente empleados ya en muchos Ayuntamientos españoles ocurriendo que, con frecuencia, muchos de los compromisos asumidos en Consejos Consultivos, terminan convertidos en decisiones definitivas.

Una práctica que obedece, por lo general, a factores como: a)  la necesidad de combinar los procesos participativos con los electorales, b) la importancia que pueda tener la presión ciudadana a favor de una mayor participación y, finalmente, c) las preferencias ideólogicas del partido gobernante así como la simple extensión del fenómeno, por puro mimetismo, a otras localidades.

Todo un sistema novedoso que, en realidad, nos viene a reflejar que los, gobernantes, solo cederán espacios a instrumentos participativos que puedan creer controlar y de los que, por tanto, pueda esperarse colaboración activa o pasiva en la tarea de mantener el apoyo electoral de los ciudadanos. Un hecho que revela, políticamente, la importancia de este nuevo elemento en el concierto y mejor desarrollo de la democracia, ¡sobre todo!, en los paises del área occidental con gobiernos, cada vez, más deseosos de mostrar un perfil singular que les permita, con claridad, adoptar una nueva identidad política (sobre todo, en la adopción de los presupuestos participativos) que posibilite una administración pública democrática que quiera hacerse respetar acudiendo, precisamente, a la potenciación de la capacidad de escuchar a los ciudadanos.

Importantísimo factor que influiría, sin lugar a dudas, en los efectos legitimadores de los procesos participativos si se consigue, al mismo tiempo, que la PARTICIPACION se convierta en la auténtica escuela de democracia que contribuya a crear mejores ciudadanos, al encontrar la fórmula para darles voz sin que, los políticos, dejen de ser, global y políticamente, responsables para poder responder en el siguiente proceso electoral, que permitiría mantener un modelo de democracia ámpliamente permeado, con instrumentos de consulta puntuales a la ciudadanía que nos harían avanzar, definitivamente, hacia una especie de reformulación global de los procesos de tomas de decisiones.

Establecidas ya las beneficiosas consecuencias de la participación, movidos por las propias transformaciones de la sociedad asi como de la vida política, es ineludible sentar como imprescindible la necesidad de establecer la pertinentes reformas, con el fin de hacer efectiva la profundización de la democracia en muy diversos terrenos destacando, especialmente, el de las Administraciones Públicas, propiciando una regeneración democrática de las misma que haga inevitablemente posible, la transparencia de su componente político.


                                            INSTRUMENTOS PARTICIPATIVOS


Múltiples son los procedimientos para la puesta en marcha de esta praxis participativa a la que nos venimos refiriendo fijándonos, preferentemente, en los concernientes a España y, en especial, a los, antes, mencionados CONSEJOS CONSULTIVOS Y CIUDADANOS que, junto a otros medios deliberativos, nos llevan a distinguir, tambien,  tres tipos entre los que cabe destacar:

1) los que dan protagonismo a los grupos organizados de la Sociedad. 2) los  que se dirigen, prioritariamente, a los ciudadanos individuales y, finalmente, 3) los que podríamos calificar de mixtos, combinando ambos tipos públicos.

-Los Consejos Consultivos, organizados por criterios sectoriales o territoriales, sirven como interlocutores privilegiados de los Ayuntamientos para debatir todas aquellas políticas que les afectan.

-Importancia creciente adquiere el dar cauce adecuado a la participación de la ciudadanía a
 título individual a traves del uso de las redes electrónicas en un doble sentido : A) las que
 ejercen un mayor control ciudadano de los procesos parlamentarios. B) los usos
 de Internet para establecer redes ciudadanas, con la pretensión de influir en las políticas
 públicas. Interesantes son , tambien, los mecanismos de caracter mixto, donde se
 combina el protagonismo de las Asociaciones, con la participación activa de los ciudadanos
 no organizados.

  La denominada “Cumbre de Río, aporta tambien, instrumentos participativos importantes
  que  son las: encuestas, consejos, audiencias y, finalmente, LOS PRESUPUESTOS
  PARTICIPATIVOS.    

Una cuestión se plantea, inmediatamente, tras el rápido análisis de este fenómeno de la participación ciudadana que no es, ni más ni menos, que la de si es necesaria la participación al afirmarse, con machacona insistencia, de que tenemos ya democracia.

Un sí rotundo se desprende de todo lo anteriormente expuesto y de un pertinente estudio de los procesos electores de los que, fácilmente, se pueden llegar a deducir los siguientes INCONVENIENTES:

Que las vías de representación existentes, separan, más que acercan, a representantes y representados.

El exceso de ritualismo, hace que los actuales canales de representación dificulten, cada vez más, la participación real de la inmensa mayoría de los ciudadanos que componen anónimamente la ciudadanía.

Las elecciones se celebran cada X años y, durante el periodo que media entre una y otra, no existen mecanismos que hagan rendir cuentas al representante elegido de lo que hace o de lo que ha hecho con la legitimacón recibida.


Como consecuencia de lo cual, las Instituciones reciben un cheque en blanco para hacer y deshacer, sin que los ciudadanos, entre elección y elección, puedan desarrollar su capacidad de opinar.

Los partidos, en una democracia como la española, construida en unos momentos de debilidad  de éstos, por la sencilla razón de que habían salido de una dictadura, la legislación les otorgó un peso casi absoluto, relegando otras fórmulas de participación tales como la de Iniciativa popular legislativa, Agrupaciones de electores, referendum.

Los partidos políticos se encuentran agusto y de acuerdo con las necesidades del momento en que se gestaba la democracia en España, cuyo guión montaje, parte de una Constitución que reserva un papel marginal al resto de las fórmulas políticas de participación.

Una cuestión que produjo un notable déficit en las vías de participativas ciudadanas, que refuerzan el notable distanciamiento actual de la ciudadanía con respecto a la política que impiden, en España, seguir progresando democráticamente y avanzar en la necesaria profundización de la democracia.

Inconvenientes que han tratado de paliarse a base de corregir las evidentes  insuficiencias de las vías participativas formales acudiendo a tímidas y parciales modificaciones en los sistemas tradicionales de representación y participación :  a) reforma de los sistemas electorales, combinando fórmulas proporcionales y mayoritarias, como medidas para conseguir una mayor implicación de los electores en la selección de los candidatos y que éstos, a su vez, acentuen, de esta manera, la responsabilidad, como representantes, ante la ciudadanía.   b) Mejora y selección de los candidatos a elecciones, a través de primarias. c) Sistemas de listas abiertas.

Por otra parte, se ha aprendido a comunicar con la contratación de costosísimos sistemas a base de técnicos y herramientas propias de la información tales como boletines, radios, TV, etc., y, tambien, con la utilización de encuestas, estudios de opinión que han venido a incrementar, sensíblemente, ingeniosos sistemas que tratan de propiciar los contactos y la recepción de señales o consignas por los ciudadanos, entre los que se encuentran las ventanas electrónicas, teléfonos de información y recepción distando, aún, bastante de conseguir el ideal de democracia que necesitamos y a la que no debemos dejar de aspirar los ciudadanos, plénamente convencidos de que DEMOCRACIA quiere decir, ante todo, deliberación, reflexión y conocimiento de todos sobre lo que hay que hacer puesto que, si se quiere, ¡ de verdad!, que los ciudadanos participemos y entendamos las limitaciones de una accion de gobierno, es indispensable y, de todo punto, necesario que se creen MARCOS DE DEBATE Y DECISION que vengan a facilitar esta labor, complementaria e ineludible, de los ciudadanos decidiendo al lado de las Instituciones.

Procedimiento que permitiría arbitrar ya mecanismos de democracia directa que facilitarían   sin trabas, a los ciudadanos, la participación en procesos concretos de decisión, recogidos en nuestra Constitución, en los Estatutos de las distintas Autonomías y, tambien, en muchos de los Reglamentos Locales :  REFERENDUM  E  INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR, sobre los que cabe decir al respecto que, en España, la vigente normativa no facilita demasiado el frecuente empleo de estos mecanismos ya que como, anteriormente apuntábamos, esto no fué posible  por la debilidad, precísamente, de unos partidos políticos que, a la hora de realizar la llamada “TRANSICION”, no quisieron redactar con precisión, unas reglas democráticas que permitieran, sin cautelas, su uso.

Conocida ya la trayectoria del desarrollo o andadura de nuestra joven democracia, podemos analizar, sin rodeos, las dos caras o vertientes que estos procedimientos democráticos nos ofrecen, con sus respectivas dificultades o problemáticas, evidenciando que no son nuevas las resistencias o prevenciones ante la conveniencia o bondad de un aumento de la participación popular directa por las siguientes razones:
                                                                            
                                                                              (1)

                                                              La participaión en sí

A- Porque la participación aumenta la lentitud en la toma de decisiones puesto que implica que la consulta haya de hacerse a más gente y tener que aceptar más puntos de vista, haciendo todo más complicado y largo.  
    
B- La participación aumenta los costes en la toma de decisiones porque, en esta operación, hay que dejar participar a mucha más gente, aceptar sus diferentes puntos de vista así como modificaciones en proyectos y encarecimientos de costes.
    
C- No incorpora valor añadido a la decisión porque, por lo general, se trata de la participación de personas carentes de conocimientos sobre la mayoría de los diversos temas analíticos que rodean las decisiones públicas.

D- Provoca un exceso de particularisamos porque, a la hora de abrir un proceso decisional a la gente,  habría que contemplar una particularización de la problemática que se debate, posibilitando la irrupción  de la defensa de intereses particulares, lo que hace que, todo esto, unido a que la participación solo puede tener en cuenta el corto plazo, erosiona Instituciones y parrtidos.

                                                                                  (2)
  
                                                                sobre los participantes

Los ciudadanos, de hecho, no quieren participar ya que no desean implicarse en procesos complicados y fatigantes en los que acaban convirtiéndose cualquier tipo de decisiones públicas.
Tampoco, cuando participan, lo hacen de una manera constante impidiendo, por tanto, un funcionamiento regular de las instancias participativas, al ser los flujos de presencia tan irregulares.
      
Los que están dispuestos a participar resulta que son, por lo general, los mismos que constituyen una minoría que siempre está presente pero que, dificilmente, podemos considerar como repesentativa del conjunto de la ciudadanía.
En momentos de conflicto, sólo los ciudadanos demuestran una mayor predisposición a
colaborar participando, ¡sobre todo!, cuando no están de acuerdo aunque, difícilmente,
este tipo de participación reactiva, siempre existente, la podamos llegar a considerar como palanca que ayude a mejorar o profundizar en democracia.

Finalmente hemos de destacar que, frecuentemente, los ciudadanos que pretenden participar, únicamente se representan a ellos mismos o defienden intereses muy particulares entendiendo que, su participación, no favorece los intereses de la generalidad ciudadana.


Dada cuenta de las realidades que se presentan en los procesos participativos ciudadanos, debemos mantener el convencimiento, a pesar de estos inconvenientes descritos, que es absolútamente necesario seguir avanzando en la búsqueda y experimentación de nuevos mecanismos de participación como vía de consolidación de la democracia y su capacidad para resolver los problemas que genera la convivencia colectiva, de dos principales maneras:

A) Demostrando, por un lado, que no son conceptos contradictorios democracia y participación sino que, antes bien, son conceptos complementarios.

B)  Por otro lado, buscando y experimentando instrumentos,vías o mecanismos de participación que eviten o, como mínimo, reduzcan los riesgos existentes y minimicen los problemas anteriormente expuestos llegando a la más absoluta afirmación de que existe una    complementariedad  entre eficacia y participación.

(c)Manuel Guzmán 2011        

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